lunes 14 de febrero de 2011

ACÁ

" Entre la espada y la pared"

Fría, sucia y desconocida… Entre tanta hipocresía que creó, se hallaba de espaldas a la pared, mirando el suelo como si todo lo que hubiera en él fuera su salvación…
“He perdido el alma, no recuerdo dónde, ni como ni cuando… si tu me ayudaras tal vez la encontrara… y es por eso que hoy me siento tan sola… “
“Renacerás… si no te empeñas en querer sufrir…
Precioso tiempo tu vida ha de ser ... ¡preciosa perla rara!"


Detalles:

“Quien era o quien no era”

Y su historia se veía aquí, reflejada en un trozo de tela cuando lo único que se esperaba era amor. Sus esperanzas tapadas por un negro que invadía todo lo demás… ¿dónde estaba la luz?




“No pudo volar”

No pudo volar… no dio tiempo a desplegar sus alas cuando ya estaba sobre la esquina que le llevo a su despedida… Roto, sin plumas, como el papel… roto … no iba bien …





“ El papel roto”

Pasó tanto tiempo hablando de su supuesta felicidad, cuando en realidad todo se volvía del revés… ¿cuándo y cómo pasó? Algo no iba bien cuando rompió el papel y descubrió que no era lo que conocía.
Aquella vez pudo decir: “jaque mate… y adiós …”
No consistía en ganar, sino recibir descanso como quien da un cigarro.





“Acá” es el lugar donde todo y nada ocurre. Dónde las cosas no son lo que parecen, donde lo físico y lo espiritual se rompe, se quiebra, y que irremediablemente se separa. Es un sitio vacío, solitario, lo único que habita son despojos de sentimientos. Sólo queda una hipócrita calma. No existe el sonido, solo paredes mudas y suelos fríos. No hay chispas, ni color, solo ceniceros repletos de colillas y las plumas de un ave que nunca vio la luz.
“Acá” solo se percibe ahora, a lo lejos, el maullido de un gato.


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